A la sombra del hombre más fuerte del mundo

Por medio del audio (audio-performance) y la presencia del cuerpo en el lugar, deseo plantear la importancia de pensar las consecuencias de tener como valor de sociedad el alcanzar a ser el « hombre más fuerte ».

Esta es la cuarta vez que hago presencia en el parque de los hombres más fuertes del mundo (Montreal)

19 de agosto 2018: Altero(s)filia o los juegos de fuerza de Fritta Caro
20 de julio 2019: ALTÉRO(S)PHILIE o los juegos de poder de Fritta Caro
Segunda ocupación : METER EL HOMBRO
2 de julio 2020: Desconfinamiento corregido II

En cada acción, la presencia de mi cuerpo.a femenina, mestiza, « latina », extranjera, migrante genera preguntas.  Estas pueden ser incómodas para las personas que consideran la figura del hombre más fuerte del mundo un icono de admiración, de poder, de asenso social.
En tiempos de revisión de las historias oficiales, de la pertinencia de los monumentos históricos, la artista, esta vez vestida de una mujer elefante, enuncia preguntas muy sencillas:
¿Quiénes son los hombres fuertes?
¿Qué injerencia tienen en mi vida?

Audio: Saturaciones invisibles 2022

 

A propósito de la acción Gerardo Ferro Rojas dice:

« La mujer elefante demarca con cintas de peligro la sombra del hombre más fuerte del mundo. El hombre más fuerte se levanta sobre un pedestal, orgulloso, mirando con altivez. ¿De dónde proviene la fuerza del hombre más fuerte del mundo? ¿De dónde proviene la fuerza de la mujer elefante? ¿Qué símbolos esconde este ritual que está a punto de comenzar?

La mujer se prepara. Botas largas de tacón, medias negras de mallas, minifalda. ¿Es un objeto de deseo que el hombre fuerte ha creado, que desea « proteger » bajo su sombra? La mujer se transforma. Le sale una trompa de látex y cuernos de cerámica. ¿Es acaso su condición de elefanta un resultado de la fuerza del hombre más fuerte del mundo? ¿Acaso se trata de un objeto de circo para la admiración de los más fuertes? La mujer elefante avanza lentamente, con cuidado, calculando sus pasos, sobre la delgada línea de peligro que demarca la sombra del hombre más fuerte del mundo. La mujer elefante también es fuerte, y dócil, como los elefantes. Pero su docilidad es aparente: se esconde en ella su verdadera fuerza. Una fuerza que transforma. La fuerza con la que continúa caminando al borde del peligro, como recordándole al hombre más fuerte del mundo (y a la sociedad que lo ha creado y adora), que bordear su sombra no es vivir bajo su sombra, que bordear su sombra es todo lo contrario: es conocer sus límites, es atraparla en el tiempo, delimitarla, capturarla para poder verla y decirle: « este borde por el que camina la mujer elefante, es el borde donde termina tu sombra, hombre fuerte, y donde comienza mi vida ».

El enfrentamiento entre la Mujer Elefante (un performance de la artista cartagenera Helena Martin ) y Louis Cyr, el Hombre más fuerte del mundo, se produjo el pasado 20 de julio al caer la tarde en un parque de Montreal. Así, en la conmemoración de una independencia nacional que sigue mancha de sangre (mientras los militares desfilaban por las calles del país, mostrando la fuerza de su violencia institucional, el país conocía las atrocidades del uso ilegal de esa fuerza), combatir la simbología de una fuerza física, violenta, patriarcal, que sigue intentando con su sombra construir desde la exclusión, es una forma de recordarle a esa fuerza, que conocemos y delimitamos su sombra para impedir que continúe creciendo, para caminar por sus bordes y avanzar hacia una verdadera independencia. »

Publicado el 24 de julio 2022 en las redes sociales 

Gerardo Ferro Rojas Escritor y periodista. Ha publicado los libros de cuentos Cadáveres Exquisitos (2003)Antropofobia (UIS, 2006; Lugar Común, 2019) y Nunca olvidamos nada, nena (EAFIT, 2018), y las novelas Las Escribanas (2012) y Cuadernos para hombres invisibles (2016). Ha sido premio nacional y regional de cuento y novela, y sus cuentos han aparecido en varias antologías, revistas y suplementos literarios. Su libro Antropofobia fue catalogado por el blog literario El laberinto del minotauro como una de las 50 obras suramericanas que todo el mundo debería leer antes del apocalipsis. Desde el 2012 vive en Montreal.

Fotos: Karina Álvarez/ Pilar Escobar